HOME

BITÁCORA

OMM

Percepción humana: la infinita construcción de la realidad

Domingo, 10 Agosto 2008

 
 

Percepción humana: la infinita construcción de la realidad

Hasta donde sabemos, en el ser humano se materializa la más compleja de las relaciones: voluntad-mente-cerebro-cuerpo.

Segundo a segundo, millones de factores se interconectan entre sí (sin darnos cuenta) para dar forma a lo que entendemos como realidad, pero también para dar forma a lo que entendemos como la propia existencia, el Yo.

El sistema nervioso funciona como un hilo conductor de las sensaciones biológicas, llevándolas a distintos lugares de nuestro cerebro para coordinar entonces las reacciones de nuestro organismo. Una cadena interminable de sinapsis neuronal, estímulos y respuestas viajando a través de nosotros a velocidades inimaginables y provocando miles de reacciones a nivel molecular, celular, orgánico, sistémico, mental y por supuesto de voluntad.

Sentimos el mundo con nuestros sensores orgánicos, los ojos, la lengua, la piel, el oído, millones de terminaciones nerviosas que tenemos para ese fin. Luego los impulsos que se perciben desde el exterior, se codifican para ser entendidos todavía a un nivel mecánico y de ahí, pasar al siguiente eslabón que es la conciencia.

Millones y millones de piezas engranando unas con otras para hacer funcionar la más compleja maquinaria. Ideas que se ensamblan y crecen, hasta convertirse en conceptos abstractos.

Sin embargo, nuestra percepción de un ‘todo’ global es insignificante comparada con todo lo que sucede en nosotros y fuera de nosotros. Mucha información que escapa a nuestra vigilante conciencia, entra a nuestro sistema y logra alojarse en nuestra memoria para ser procesada más tarde. A veces como materia prima de nuestros sueños o mezclada con las experiencias que se almacenan en nuestra memoria, a veces como ideas que surgen de la nada, pero a veces también como parte de los impulsos involuntarios que nos ayudan a tomar decisiones: antojos, temores, deseos.

Pero ese pequeño trozo de información que manejamos de manera consciente es determinante en la formación de nuestros pensamientos complejos, que repercuten en nuestras emociones y sentimientos de manera directa. Este proceso es el que nos permite reaccionar ante la realidad mediante la experiencia. Nuestra voluntad se mueve a partir de razonamientos complejos a nivel consciente, pero nuestro pensamiento está constantemente recuperando información guardada

en la memoria y esta información siempre sale impregnada de “otra” información de la que nunca habíamos estado conscientes. Es por ello que definitivamente somos influenciados por aspectos que ni nos enteramos cuando los recibimos.

Esto es lo que nos permite incidir en las decisiones de las personas al construir mensajes muy complejos que impactan con aspectos que el receptor no concientiza. Y es que orgánicamente sería imposible para el cerebro, percibir los millones de estímulos que recibe del ambiente y darse cuenta de cada uno de ellos. La percepción es un proceso discriminatorio en el que sólo se eligen ciertas partes de la información que necesitamos en el momento.

Todo este proceso es permanente. Una interminable construcción de la realidad que opera en distintos niveles de conciencia tanto despiertos como dormidos. Un microsistema que va mutando y creando nuevas realidades; pequeños universos paralelos tejidos en parte de información que entregan nuestros sentidos, en parte de memoria y en parte de imaginación.

La realidad es lo que construimos a través de nuestra percepción y el Yo es parte de esa percepción. Nuestra percepción es lo que nos define como individuos y lo que delimita las fronteras del Yo.

Por otro lado, cada individuo tiene su propia percepción de las cosas de acuerdo a sus intereses, experiencias e incluso, a sus estados de ánimo y aunque pareciera que sí, no es una percepción completamente libre o maleable. Muchos factores la limitan: el lenguaje, la cultura y la sociedad además de la experiencia (aprendizaje) y la memoria; factores que orientan, condicionan, dosifican y hasta controlan nuestra percepción y nuestra manera de actuar como consecuencia de ella. Ningún comportamiento es mono-causal. Y eso es precisamente lo que dificulta tanto lograr hacer touch down con un mensaje subliminal.

Cada ser humano tiene una percepción distinta a otro, incluso la ubicación geográfica o el cansancio pueden influir en nuestra manera de recibir y responder ante una misma situación.

En gran parte, los procesos de percepción son un misterio porque parten de una visión individualista de las cosas que además, pueden no corresponder a la realidad y depender de la expectativa que se tenga de ellas.

¿Entiendes la fe? ¿Puedes imaginar la teoría de la relatividad? ¿Puedes asegurar que lo que para mí es rojo para ti también? ¿Identificas todo lo que te está tratando de comunicar un comercial?

…………………………………………………………………………………

Glosario

Sinapsis: Del griego, σύναψις, "enlace", es una unión intercelular especializada entre neuronas. Es el momento en el que se lleva a cabo la transmission del impulso nervioso. (Fuente. Wikipedia)