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La Mostaza: Adereza tu vida

Martes, 19 noviembre 2013

 
 

Los orígenes de la hamburguesa, tal y como la conocemos ahora, se remontan a los primeros años del siglo XX cuando este platillo empezó a popularizarse entre el público estadounidense pues podía ser transportado y consumido, gracias a su esponjosa cubierta de pan, sin ensuciarse los dedos. En realidad, la costumbre de comer este alimento es mucho más antigua, pues se sabe que los patricios romanos hacían bocadillos de carne picada entre dos panes. Los mongoles y los turcos preparaban su propia versión en el siglo XVI. La receta llegó a Alemania a través de los tártaros de origen ruso, quienes crearon ese delicioso manjar que es la carne tártara, que se consume cruda y bien condimentada. De Alemania pasó a los Estados Unidos donde los inmigrantes de dicho país introdujeron, ¡benditos sean!, el “filete estadounidense al estilo Hamburgo”.

El consumo de hamburguesas fue creciendo hasta que se convirtió en el platillo icónico de la gastronomía estadounidense y en uno de los alimentos que más se consumen alrededor del mundo, con innumerables variantes. Sin embargo, las cadenas de comida rápida se han encargado de hacer de la hamburguesa un producto industrializado de dudosa reputación.

La Mostaza, Hamburguesería de Autor & Cava rompe con la idea de que las hamburguesas son sólo comida rápida. Con creatividad culinaria, las hamburguesas de La Mostaza se transforman en platos de autor al incorporar ingredientes gourmet de excelente calidad, como el jamón de jabugo o el foie gras. Además, La Mostaza ofrece una buena carta de vinos de diversas latitudes para maridar sus creaciones. Sin embargo, La Mostaza no es para nada un lugar pretencioso o remilgado, sino un espacio ecléctico y relajado que invita a convertir el acto de comer en la más gozosa de las experiencias.

En OMM somos tragones por naturaleza, y por elección personal, así que encontramos este tipo de proyectos simplemente suculentos. Trabajamos en la identidad de la marca, desde la propuesta de nombres hasta el desarrollo del logotipo, y en el diseño de la campaña.

El logotipo se diseñó pensando en las características del lugar: irreverente y juvenil, pero al mismo tiempo gourmet y sofisticado. Buscamos que tuviera una imagen orgánica; la tipografía elegida, en blanco sobre fondo morado, es delgada y alargada lo que le da un toque de refinamiento y delicadeza.

Junto con el logo se creó un fondo con dibujos sencillos que representan las cosas que condimentan nuestra vida: amigos y amores, pláticas, risas, miradas…

Nos sentimos muy contentos de participar en este proyecto y esperamos que en poco tiempo La Mostaza se convierta en uno de los lugares consentidos de los comensales poblanos que esperan que su hamburguesa sea toda una experiencia culinaria.